Aprender y memorizar moldea nuestro cerebro

Fuente: elcultural.com. Por: JAVIER LÓPEZ REJAS

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Francisco Mora en su laboratorio de la Universidad Complutense. Foto: Sergio Enríquez-Nistal

Coincide esta entrevista al doctor en Neurociencia por la Universidad de Oxford Francisco Mora (Granada, 1945) con un homenaje en la embajada italiana a la neuróloga Rita Levi-Montalcini, de quien dictó la laudatio de su Honoris Causa en la Universidad Complutense. De su agitada agenda surgen entregas editoriales como El reloj de la sabiduría, ¿Enferman las mariposas del alma?, El Dios de cada uno o ¿Está nuestro cerebro diseñado para la felicidad? También es el caso de Neuroeducación (Alianza), nuevo estudio con el sello característico de Mora en el que el rigor, la divulgación y la pasión destilan en cada capítulo.

Se diría que Mora escribe como habla: sencillo pero sin concesiones. Confiesa en la introducción del volumen que Neuroeducación se ha ido gestando a través de conferencias y diálogos con sus colegas y con una de sus habituales estancias en el departamento de Fisiología Molecular y Biofísica del Carver College of Medicine de la Universidad de Iowa, donde fue nombrado Helen C. Levitt Visiting Professor durante el curso pasado. “Es un libro que intenta destacar el momento actual de la relación cerebro-educación, pensando no tanto en su inmediata aplicación en los centros de enseñanza como en conocer la forma en la que se está trenzando ese enlace, que se avizora fructífero”.

-¿Qué parte del cerebro registra el proceso educativo?
-Sin duda, la corteza cerebral. Y en ella de modo destacado la corteza prefrontal, la parte más anterior del cerebro.

-¿Podríamos hablar en estos momentos de biología de la educación?
-Sí, claramente, porque la educación se refleja en cambios moleculares y neuronales en el interior del cerebro. Y eso también es biología. Expresamente además ya se refleja así en artículos publicados en revistas científicas del prestigio de Science.

-Hablemos entonces de evolución. ¿Nos “enseña” algo nuestro pasado a la hora de comprender los procesos de aprendizaje en el laberinto cerebral?
-Nos enseña que este es un proceso tan básico para la supervivencia del individuo como lo puede ser beber, comer o la sexualidad. Aprender y memorizar constantemente es vital para todo ser vivo. Sin todo eso se muere muy pronto. Y muchas más cosas que se refieren a los códigos que traemos en nuestros cerebros construidos a través de la evolución y que se reproducen durante el proceso ontogénico de cada ser humano.

-Usted llega a definir el cerebro como un “plástico” que se transforma a lo largo de todo el arco vital…
-Sí, en su sentido original etimológico griego de “modelar” o cambiar de forma. La neurociencia tiene ya evidencias sólidas de que el cerebro cambia a todo lo largo del arco vital humano y que de hecho aprender y memorizar es en su esencia un instrumento con el que cada uno modela constantemente su cerebro: recambio y sinapsis nuevas, otras neuronas, receptores de neurotransmisores que aumentan o se pierden y una larga lista de procesos neurobiológicos. Viene muy a cuento la frase de Ramón y Cajal en la que señalaba que cada hombre es el escultor de su cerebro. Al mencionar lo del arco vital hay que recordar que no es lo mismo la plasticidad del niño de tres años que la plasticidad de una persona de ochenta.

Emoción y neuromitos

Curiosidad, atención, memoria, emoción… Mora rastrea los ingredientes de la educación, analizándolos por separado, pero hay uno que resulta esencial en el proceso de aprendizaje: “La emoción, sin duda. Sólo se puede aprender aquello que se ama, aquello que te dice algo nuevo, que significa algo, que sobresale del entorno. Sin emoción no hay curiosidad, no hay atención, no hay aprendizaje, no hay memoria”.

El autor de ¿Se puede retrasar el envejecimiento del cerebro? también pone algunos puntos sobre las íes sobre lo que él llama neuromitos en torno a la educación, conflictos generados de una errónea interpretación de los hechos científicos. Uno de ellos es, según Mora, el que se refiere al desarrollo en los tres primeros años: “En concreto a la falsa concepción de que debido a esa enorme proliferación de conexiones en los cerebros de los niños, a millones de sinapsis nuevas todos los días, y a la enorme plasticidad, es la fase que permite absorber mejor cualquier tipo de conocimiento”. Según el fisiólogo eso ha hecho a mucha gente pensar que es bueno “inundar” el cerebro del niño con conceptos, vocabularios y memorización de hechos aislados pensando que estos niños tendrán capacidades cognitivas superiores. “Lo que se ignora -sentencia- es que en esos primeros años no se aprenden conceptos abstractos sino que se adquiere un mundo sensorial y motor a través de ese maravilloso instrumento inventado por la naturaleza que se llama juego”. Otro neuromito que deshace Mora es el de que sólo usamos el diez por ciento de las capacidades de nuestro cerebro: “Digámoslo ya, el cerebro utiliza todos sus recursos, de genética y entrenamiento, cada vez que se enfrenta a la solución de problemas o en los procesos de aprendizaje y memoria”.

-¿Puede internet y sus redes de comunicación conducirnos a una revolución cognitiva? ¿Está provocando nuevas formas de atención?
-Todavía conocemos muy poco este hecho, más allá de la activación específica de ciertas áreas cerebrales. Lo que está claro es que en algunos adolescentes internet puede provocar adicción y de esto último sí comenzamos a conocer los sustratos neurales. Lo cierto es que navegar en internet requiere de un foco de atención muy corto y siempre cambiante. Esto puede ir en detrimento de una atención sostenida, ejecutiva, que es la que se requiere para el estudio. Es verdad, como usted señala, que se ha comenzado a hablar de una nueva forma de atención producida por internet pero aún se desconocen los circuitos por los que se desarrolla.

-Qué opinión le merece el mapa cerebral presentado recientemente en EEUU y liderado por Rafael Yuste?
-Es un paso muy importante para seguir profundizando en el conocimiento del cerebro. Pero este acontecimiento, aun siendo muy importante, está muy lejos de llegar a la intimidad del funcionamiento del cerebro humano. Piense que el cerebro es siempre cambiante y diferente en cada ser humano. Por este motivo no permitirá ver los logros realizados con el mapa genómico. El cerebro es el gran misterio, todavía lejano en el horizonte. Esto me recuerda aquello que dijo una vez el Nobel de Medicina David Hubel cuando señaló que el ser humano posiblemente no conozca nunca la intimidad del funcionamiento de su propio cerebro. “Intentar creer lo contrario sería algo así como creer que nos podemos elevar del suelo tirando de los cordones de nuestros propios zapatos”.

Colegio aplica sistema de neurociencia para reforzar las capacidades de sus alumnos

Fuente: latercera.com / Myriam Bustos V.

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Fuente: latercera.com

Este método se está aplicando por primera vez en Latinoamérica en el Colegio Bertait, en la comuna de Lo Barnechea. A través de un dispositivo cerebral, este proyecto pretende saber cuáles son las áreas más débiles de sus alumnos.

El dibujo interactivo de un barril comienza a incendiarse en la pantalla del computador. Abajo de éste, hay una barra en donde dice ‘concentración’, que sube y baja erráticamente. Las llamas del barril aumentan y disminuyen. “Debes concentrarte”, le dicen al alumno que está sentado frente al computador. Lo hace, y el barril estalla. El estudiante acaba de quemar el dibujo solo mirando la pantalla, gracias a un dispositivo cerebral, una especie de cintillo que tiene alrededor de su cabeza y que envía señales a través de  bluetooth al computador. 

Es un juego, pero también parte de un nuevo método que busca “hacer un cambio radical en la educación”, señala René Barba, secretario general del Colegio Bertait, en Lo Barnechea, primer establecimiento en Latinoamérica que lo aplica a sus alumnos.

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Este sistema de neurociencia busca ayudar a niños con déficit atencional, para potenciar las áreas en donde tienen buen rendimiento, y mejorar aquellas en donde presentan problemas. “Estamos en un proceso de evaluación. Hemos trabajado con los niños que tienen déficit atencional. Con esto, nos hemos dado cuenta que esta situación no es un problema. Ahora vemos al déficit con otra mirada”, manifestó Barba.

Cómo funciona

Son varias las sesiones a las que asisten los alumnos para ser evaluados. Este proceso se lleva a cabo a través del dispositivo cerebral. Sentado frente a un computador con juegos especiales, el estudiante comienza a manejar la pantalla con su cerebro, a través del cintillo.

De esta manera, con lo que se ve en la pantalla, “se pueden definir problemas cerebrales a nivel de defunción cognitiva asociada al rendimiento académico”, indicó Cristián Corrial, director de Neurofutura, empresa que ofrece este servicio y que trabaja con el Colegio Bertait. Con este mismo aparato, a través de juegos,  se entrenan las frecuencias para mejorar la calidad y el desempeño general del cerebro, de la misma manera que un tenista fortalecería la habilidad motriz”, precisa Corrial.

Por ejemplo, se pueden mejorar las frecuencias cerebrales asociadas a las matemáticas para que el estudiante suba sus notas y para que tenga mayor facilidad en el proceso. En ese sentido, explicó Corrial, si las frecuencias asociadas a esta área son débiles, se puede entrenar el cerebro para que las frecuencias aumenten y mejore el rendimiento en matemáticas. 

Déficit atencional

En el caso de los menores con déficit atencional, según explica Corrial, ellos tienen frecuencias bajas, y les cuesta aumentarlas con facilidad. “Tienen problemas de concentración, ya que son éstas las frecuencias que están asociadas con esa área”.  Entonces, se hace un trabajo para aumentarlas, explicó. 

De acuerdo al director de NeuroFutura, el tratamiento más buscado por los padres para niños con déficit atencional, son los medicamentos, usados para producir las frecuencias que les ayudan con la concentración. Sin embargo, “nosotros creemos que con el dispositivo cerebral podemos ayudar a los alumnos para que produzcan frecuencias por sí mismos. Podemos producir lo mismo que se fuerza químicamente”, indicó Corrial. 

Con este nuevo método, en el Colegio Bertait buscan “potenciar las fortalezas que valen la pena para el alumno, y no perder tiempo en lo otro”. Por esto, después de realizar la evaluación, “se le entrega un informe a los apoderados, en donde les decimos cuáles son la debilidades y las fortalezas del alumno. Ahí son los padres los que pueden determinar si quieren ahondar en el proceso luego de una conversación. Después de eso, determinamos  cómo potenciamos el talento del alumno”, explicó Barba. 

A pesar de esto, agregó, no se deja de lado las áreas débiles del alumno, ya que siguen asistiendo a esas clases. En ese sentido, in dicó “los alumnos igual van aprender, porque pueden, pero no les reforzamos tanto esas áreas, para que no dejen de lado aquellas cosas en las que son bueno”.  

Sobre el uso de este aparato en establecimientos vulnerables,  el director de NeuroFutura, que sería “plausible  que esta tecnología, en tres años más, este disponible para todos”.

Expertos en psicología y neurociencia defienden las aplicaciones positivas de los videojuegos en la salud

Fuente: deia.com

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Expertos en psicología, neurociencia y educación han defendido en  la Euskal Encounter que se celebra en el BEC de Barakaldo (Bizkaia)  las aplicaciones positivas de los videojuegos en campos muy diversos,  incluido el de la salud.

BARAKALDO. El doctor en Psicología e investigador de I+D de Nesplora, Unai  Díaz, ha explicado en una conferencia que, además de los ‘serious  games’, específicamente diseñados para mejorar la salud de los  jugadores, también los videojuegos tradicionales pueden reportar  muchas ventajas, han informado los organizadores.

Según ha afirmado, los videojuegos tienen efectos “beneficiosos  sobre la salud que van desde potenciar las habilidades cognitivas  hasta reducir los niveles de estrés postraumático. Entre otras  aplicaciones permiten mejorar la situación de enfermos de ictus,  previenen el bullying y ayudan a los pacientes infantiles a afrontar  la quimioterapia”.

Asimismo, en contra de la opinión de que los juegos de guerra y  estrategia están asociados a la violencia, Unai Díaz ha manifestado  que “sirven más para mejorar las habilidades cognitivas y de  planificación que para crear personas agresivas”.

El ponente ha ofrecido ejemplos concretos de juegos, como el  Tetris, que “reduce los niveles de estrés postraumático y disminuye  la repetición de recuerdos dolorosos al distraer al jugador”.

Asimismo, ha apuntado que otros juegos de aventura ayudan a  mejorar las capacidades espaciales, mientras que los de temática  militar optimizan la capacidad organizativa del jugador. “Incluso es  posible ponerse en forma gracias a las videoconsolas que reconocen  nuestro movimiento y ofrecen al jugador la posibilidad de emular la  práctica de múltiples deportes”, ha añadido.

Además de estos beneficios, el ponente también ha presentado un  listado de serious games, también llamados juegos formativos, que se  realizan con el objetivo de prestar un servicio y mejorar la salud de  los jugadores.

Se trata de videojuegos que realizan una labor social y educativa  importante en campos como la medicina, la educación o la salud  mental.

Por su parte, Guillermo Herrera Hernández, experto en videojuegos  en el aula, ha defendido el potencial de estos juegos aplicados a la  educación.

“Es un medio interactivo y, además, es el propio participante  quien decide y controla la situación”, ha señalado, para añadir que  “a todo el mundo le gusta más aprender haciendo algo que estando  frente a una pizarra”. 

El poder del cerebro

Los especialistas en marcas, conocen muy bien, que las decisiones de compra, están muchas veces referidas a las enseñanzas que han sido inculcadas por nuestros padres, las cuales nos han ayudado a salir adelante. Este video presenta las conexiones que existen cuando somos bebes.