Semejanzas entre la eliminación francesa y los negocios que no prosperan

Identidad corporativa y la selección de fútbol de Francia.

La eliminación de Francia del Mundial deja una enseñanza clave para las empresas: la identidad corporativa es fundamental para los objetivos de negocio. Es la esencia de cualquier compañía, como lo es el sentido de nación para una selección de fútbol. Opinión de Santiago Ocampo.

Causó una sorpresa total la eliminación temprana de la selección de Francia del mundial de Sudáfrica 2010. El otrora campeón del mundo y exportador de jugadores de fútbol de alto rendimiento jugó sin motivación, sin norte, y esto se ve reflejado en el desastroso desempeño del equipo en el mundial.

Su eliminación nos generó las siguientes preguntas: ¿Por qué jugó de esa manera? ¿Qué le sucedió a Francia y a sus jugadores? Y vamos a analizar la situación del equipo francés por su falta de sentido de nación y veremos que es similar a lo que sucede en una empresa cuando sus empleados no se identifican con la empresa.

La problemática francesa con la multiculturalidad es compleja. Es un país que les ha abierto las puertas a inmigrantes de todos los continentes, pero sobre todo africanos y antillanos de sus antiguas colonias. Esta apertura también se ha visto en el fútbol, por supuesto. Su selección nacional está compuesta mayoritariamente por inmigrantes o hijos de inmigrantes. Esto no tendría nada de malo si no fuera porque al parecer estos integrantes de la selección no sienten la camiseta que llevan puesta, no tienen sentido de pertenencia a una Nación, en el fondo parece que no se sienten franceses.

Tal vez un ejemplo de ello lo vimos en la transmisión del primer partido de Francia en el mundial, cuando nos mostró a los equipos mientras sonaban los himnos. Cuando llegó el turno de la Marsellesa, el hermoso himno de Francia, ninguno de sus jugadores lo cantó, pero peor aún, a ninguno parecía importarle. La bandera, el himno y los símbolos patrios son una parte fundamental de la identidad nacional y para estos “franceses” aparentemente significan poco, seguramente porque muchos de ellos no se sienten representados por esos símbolos. Un ejemplo que muestra la multiculturalidad y el efecto en el sentido de Nación es la película La Clase. Muestra sin tapujos cómo un grupo de jóvenes hijos de inmigrantes tiene problemas complejos de convivencia en su aula de clase por el rechazo a la educación y la enseñanza de la identidad francesa (su música, su literatura, sus símbolos, y hasta el mismo estilo pedagógico)

Esa complejidad que muestran La Clase y se vive en el equipo de fútbol francés es similar a la complejidad que puede tener una empresa cuando se conjugan, gracias a una fusión, varias culturas organizacionales.

Por supuesto, esos conflictos de identidad pueden suceder en una empresa, por ejemplo cuando los trabajadores desconocen los objetivos de posicionamiento, valores corporativos y sus metas o, si los conocen, no se han apropiado de ellos por varias posibles razones: no les interesa, no han sido bien comunicados, han fallado en Gestión Humana con los procesos de selección o se identifican más con la empresa a la que pertenecían antes de la fusión (si se hubiese presentado) En el sentido de Nación y en la identidad corporativa es fundamental creer en lo que se hace y por quién o qué se hace: representar dignamente a Francia porque es mi nación, mi país o representar digna y efectivamente a la empresa porque creo en ella como empresa íntegra, son ejemplos de ello.

La construcción de la identidad corporativa va más allá de las ventas, es aquello que construimos para que los empleados se sientan orgullosos de trabajar allí, nos hace diferentes frente a la competencia, nos hace únicos, al final, motiva a todos para trabajar mejor y más focalizados.

Pero también es un punto fundamental de la motivación tener un buen líder al frente del equipo de trabajo, que motive su gente y que los empleados compartan y crean en su filosofía de trabajo. Aquí está el otro factor complicado para los jugadores del equipo francés:

Respetando cualquier creencia y culto, Domenech, el técnico de Francia, ha sido criticado por la forma esotérica de ver el fútbol (ver artículo en El Gráfico de Argentina). Cuentan los expertos, por ejemplo, que el técnico no pone a jugar al mismo tiempo tres jugadores del signo Escorpión, sin importar quién sea el jugador ni su historia. Es respetable esa decisión, sin embargo, sus jugadores deben compartir que realmente esa es la mejor decisión, pues afecta directamente los resultados y el clima dentro del mismo, en el mundo empresarial diríamos que impacta negativamente el clima organizacional.

Y nos deja otra enseñanza, ese líder que toma las decisiones debe gozar de credibilidad en la organización y con sus empleados, como también debe tenerla el técnico de fútbol.

Concluyendo:
Un empleado que no se siente a gusto ni identificado con su empresa y sus objetivos y que no comparte los valores ni la forma como su jefe conduce el equipo de trabajo, pues nunca dará los resultados esperados y jamás será un buen embajador de su empresa, como tampoco lo será un jugador de fútbol que representa a un país con el que no se identifica.

Es claro que el equipo francés no tenía un objetivo común, que como en cualquier selección nacional de fútbol es el de representar a su país dignamente, sudando la camiseta y esforzándose por lograr el triunfo. Y tampoco tenían un líder que los motivara, con el que se identificaran.

¿Se identifican sus empleados con la empresa y con sus líderes? ¿Conocen y se han apropiado sus empleados de los objetivos y valores corporativos? ¿Conocen y se han apropiado sus empleados de la misión, visión y objetivos de negocio y de posicionamiento?

Algunos puntos clave:
– Es una misión de la empresa formar a sus líderes y empleados, no solo en lo técnico sino también en lo humano.
– La motivación del empleado no es solo el objetivo de negocio, también lo es el sentirse que trabaja en una empresa que admira y en la que se siente orgulloso de estar.
– Comunicar y apropiar los elementos que conforman la identidad corporativa es fundamental para cumplir los objetivos de negocio e ir más allá.
– Un buen líder es el que logra que sus empleados confíen en él, lo sigan, lo admiren y logren buenos resultados.
– Los empleados se ponen la camiseta cuando tiene un buen líder al frente y una compañía que los hace sentir orgullosos.
– La identidad corporativa debe ser el motor de cualquier empresa.
– Conocer y apropiarse de la misión, la visión, los valores corporativos y la cultura organizacional es fundamental para que los empleados de la empresa se sientan parte de ella y se la jueguen toda por ella.

*Santiago Ocampo es socio de Aljure & Ocampo Comunicaciones. Santiago@aljureyocampo.com

Fuente: Dinero.com

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